Dice la Wikipedia que la masa madre es un cultivo simbiótico de las levaduras presentes de manera natural en alimentos como los cereales y los hongos presentes en el medio ambiente. Tradicionalmente ha sido esta levadura la que han usado los panaderos antes de que llegaran al mercado las levaduras comerciales.

El sabor del pan cambia con esta levadura natural que puedes hacer en casa, así como la textura. Para mí, mucho más bueno.

Hoy os presento la manera de hacerla en casa y como hay muchas formas para elaborarla, yo he elegido la del famoso panadero Richard Bertinet.

Es un poco, sólo un poco, laboriosa  pero aunque tardaremos 5 dias en ver el resultado completo, solamente usaremos diez minutos como mucho al día para elaborarla.  Es un placer cuando ves que la masa está viva, que se llena de agujeritos,  como espuma…..   Si teneis niños, yo os aconsejo que la hagais con ellos porque es una verdadera maravilla ver que de cosas tan sin vida, como puede ser la harina, sale una masa igual de viva que tú. Es una buena lección de biología que os encantará a toda la familia.  Empiezo ya :

1ª Fase:  

 50 gramos de harina de espelta (o integral de trigo, centeno…)

   150 gramos de harina de fuerza blanca                    

 20 gramos de miel, a ser posible ecológica

 150 gramos de agua mineral tibia.

      Mezcla todos los ingredientes en un cuenco grandecito.

 Lo tapas con un plástico y lo dejas en un sitio templado durante 36 ó 48 horas. (yo 48).

2ª Fase

  La masa de la 1ª fase

  30 gramos de harina de espelta

 280   gramos de harina de fuerza

150 gramos de agua mineral tibia

Mezclar y tapar guardando la masa en un lugar cálido  durante 24 horas

3ª Fase

200 gramos de la masa anterior  (lo que sobra no lo tires porque luego te diré como secarla  y guardarla)

400 gramos de harina de fuerza blanca

200 gramos de agua tibia

Mézclalo todo, se quedará una masa densa y la vuelves a tapar . La dejamos así durante 12 horas (yo 20)  en sitio templado como siempre.

4ª Fase:

Simplemente mételo en la nevera para que fermente más despacito, durante 48 horas. Ya la puedes usar al pasar ese tiempo

Utilizamos la masa madre que necesitemos para nuestro pan y luego vamos refrescando la masa cada dos o tres días de la siguiente manera:  pesas el fermento que sacas para hacer el pan y añades al bol la misma cantidad de agua y el doble de harina, así tendrás siempre la misma cantidad de masa madre. O sea que si la masa madre que usas es 100 gramos, añadiremos  al bol 100 gramos de agua y 200 gramos de harina de fuerza blanca. La dejas reposar unas horas y la guardas en la nevera hasta la próxima vez.

Y aquí te pongo una secuencia de la evolución de masa madre en las 4 fases.

¿Te acuerdas que en la 3ª fase te he dicho que no tiraras la masa madre que sobraba? Si quieres secarla y guardarla ya sea para tu uso por si se te estropea la tuya o para regalar a tus amigos, haz lo siguiente:

Pones en un bol la masa madre que te sobró que serán más o menos 600 gramos y le añades 500 gramos de harina de fuerza. Te costará  un poco mezclarla pero mete la mano y amásala hasta que se integren las dos.

Forramos  una bandeja de horno con papel y  extiendes la masa en trozos pequeños.  Encendemos  el horno a la temperatura más baja que puedas    (30, ó, 40 grados), y lo dejas secar durante dos o tres horas (yo lo tuve más porque no se secaba del todo y al díasiguiente lo puse un rato al sol.)

Cuando esté seco, lo pasas por una trituradora para que queden gránulos y ya lo puedes guardar en un bote en tu despensa.

Cuando lo quieras reactivar:   100 gramos de gránulos y 100 gramos de agua: se mezcla y se deja en sitio cálido undía,ó dos.  Añadimos entonces 100 gramos de harina y 50 gramos de agua, lo dejamos 24 horas y… ya está. Os pongo una fotos:

Y ya para deciros adiós:

Regalo Masa Madre para el que no le apetezca hacerla.  Las que querais me poneis un comentario en el post y me mandais vuestro mail y yo ya me pongo en contacto con vosotras-vosotros para enviárosla a vuestra casa.  De corazón.